9 de noviembre de 2009

Morbo.

Estoy harta de las chicas malas que van de buenas, pero mucho más de aquellas chicas buenas y encantadoras, hijas de papá y mamá, que viven por y para el teléfono móvil, que van de malas.
Porque una nace siendo mala, pasando de todo, dejando que las miradas se arrastren mientras tú vas dejando suspiros tras tu paso por el mundo. Y te digo que para ser mala, no hace falta ser guapa, pero ya el simple hecho de ser mala, tiene su punto débil, su dejadez absoluta, su morbo penetrante que te arrebata el aliento y te corta la sangre.
También ser buena tiene su punto, puedes fingir, sin necesidad de ser interrogada y observada durante quince minutos para ver si mientes o dices la verdad, puedes pedirle a papá que te deje salir hasta las cinco de la madrugada porqué has hecho los deberes y puedes pedirle a mamá que te de veinte euros de propina por haber ido a hacer la compra y limpiar el polvo.
O puedes directamente no pedir, y hacer lo que te la gana, no limpiar y ganarte veinte euros con una mirada.

Siempre lo que más ponga.

1 comentario:

  1. si te soy sincero el que me ponga una tia o no no tiene que ver con eso! jaja
    me poneen todas! jaja k ba
    pero nunca me he planteado si soy de las chicas malas o prefiero las buenas...
    un beso sonriente

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sonrisas