1 de noviembre de 2009

Juego a ser Dios sintiéndome demonio.

Me duelen los ojos de mirarte. La nitidez de tus muslos, esa piel suave entre tus piernas, me hace resbalar en mis creencias; me enredo y caigo en tus pliegues de mis propias contradicciones. Eres mi peligro mortal. Tu extravagante mundo de sedas, perfumes y escondites, me eleva y hunde en el placer y el dolor;eres goce y muerte entrelazados.Apareces y desapareces como un ave en vuelo, tomando tus deleites y dejando a tu paso aquello que desprecias.Parezco el elegido de tus torturas y silencios.Todo lo que a mi al rededor me toca es absurdo y vano.Dicto leyes,condeno y perdono,soy implacable y misericordioso, y juego a ser Dios sientiéndome demonio.
A veces me pregunto si no estaré viviendo una muerte anticipada de ese ser que habita dentro de mí, ese hombre oscuro que me consume con sus deseos y vive sonambulando entre mis carnes.
Asi pues,el único futuro que nos queda, es el presente.

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sonrisas