Cuando empiezas, ya no puedes parar. Desengaños desdichados, favoritos inhumanos, juegos prohibidos e ilusiones perdidas, cuando entras, ya no sales. Peor que un vicio, peor que la heroina, peor que cualquier guerra perdida, y mucho peor que el sabor de una derrota. Una amargura innecesaria para vivir, un mes sin sonreir.
Peor que una tarde de sábado en casa, o una noche a las diez en la cama, peor que una semana sin el internado, o una semana sin ir al colegio, peor que los resultados de una borrachera.
Pero mucho mejor que enamorarse.
TÚ.
eress mas bonica que na.
ResponderEliminarclauchis, tenemos que quedar y que me digas tood esto a la cara eeeh jajaja.
ResponderEliminarGUAPA MARE.